Como sabréis por circular colegial, esta semana se han celebrado varios debates en las diversas sedes del Colegio en la provincia, que ha contado con la presencia de los candidatos a los distintos cargos.
En el debate celebrado en Cádiz aisitieron casi todos los candidatos y, presencialmente, un compañero que se marchó antes de terminar. Conectados por internet, al parecer, hubo un momento en que había algo de concurrencia, pero durante un período de tiempo acotado y luego se quedó en dos ó tres compañeros.
En el del Campo de Gibraltar, hubo algo más de participación, nueve compañeros, pero tan sólo los dos candidatos a secretario y uno de los candidatos a representante en el CACOA.
Del celebrado en la Sede de la Sierra no tengo datos porque, por problemas personales, no pude asistir.
Creo que de lo anterior se deduce que el interés por el Colegio y los temas relacionados con él rozan unos mínimos que seguramente son históricos, y es verdad que en unos tiempos como los pasados recientemente, de bonanza económica, todos estaríamos muy ocupados y no tendráimos muchas inquietudes ó muchos problemas, … aparentemente. Pero en los tiempos que vivimos, y que lo hacemos desde el año 2007, en que comienza esta crisis económica, y casi a la par, si no antes, otros problemas relacionados con nuestra profesión, la escasa participación y el escaso interés para con el Colegio no tiene ningún sentido. Pero sí pueden tener una explicación.
La mayoría de nosotros sentimos y percibimos que nuestro Colegio no representa a toda la profesión.
Cuando alrededor del año 1997, el gobierno de la nación puso en funcionamiento la Ley de Liberalización Económica de Profesiones Colegiadas y la consecuente liberalización de honorarios, y que suponía también la desaparición del visado urbanístico, fué también una situación crítica, delicada y preocupante en la que se temía por el futuro del Colegio. Distinta de la actual, no de una crisis tan profunda de toda la profesión ni acompañada de una crisis también económica, y sin embargo la forma de proceder fué mucho más, a mi modo de ver, acertada por democrática.
La Junta de Gobierno de aquel entonces convocó a todos los colegiados a una Asamblea, en la que se debatieron todos los temas y de la que surgió una comisión, de la que formé parte como secretario al ser el colegiado más joven de los integrantes. De esa comisión surgieron unas conclusiones que se elevaron a la Asamblea y entre todos elaboramos nuestro futuro. Esa es la opción que plantea esta candidatura y esa es la forma de proceder que pretende.
No parece adecuado ni democrático, por muy bien estudidado que esté ni por muchos datos que se manejen (llegando tarde además a muchos temas, como los del CSCAE, que hace ya más de una año trabaja en otra dirección), presentar un futuro para el Colegio en el que la única participación que se ofrece es el refrendo mediante voto el día de las elecciones.
Esta es la principal conclusión de los debates, dos formas de proceder ante la situación. Una que pretende la continuidad del actual modelo de Colegio, sin participación del colectivo y buscando sólo su asentimiento. Otra, en la que cada uno puede y debe tener su lugar, en la que todos los aspectos de la profesión deben estar representados, incluso, y por supuesto, los que la otra candidatura aporta y defiende.
Ahora más que en otras ocasiones, el lema de esta candidatura tiene sentido. Debemos participar todos, construir un nuevo Colegio entre todos, porque es el momento de todos.
Os animo a votar el lunes y espero veros ejercitando vuestro derecho a decidir nuestro futuro.
Un cordial saludo a todos.